MENAJE CREATIVO

BOTON TIENDA

 

 

olla_vischerMuchos son los objetos que nos rodean y no sabemos a ciencia cierta si están bien diseñados o es nuestra torpeza la que hace que tengamos problemas al manipularlos. Puertas que no sabemos cómo hay que abrirlas, programas informáticos opacos con los que constantemente no somos capaces de interactuar, lavadoras con manuales de instrucciones eternos que no evitan que un jersey de lana fina lo lavemos a  80ºC, cuchillos que no cortan, o tostadoras que nos queman el desayuno. Los objetos cotidianos, sobre todo los que tenemos en nuestras cocinas, pueden ser amigos dóciles, bellos y complacientes o enemigos siempre dispuestos a declararnos la guerra. Nuestra relación con la vajilla, el menaje o los pequeños electrodomésticos debería formar parte de lo que los diseñadores deberían estudiar antes de proponer nuevos productos.

 

Maduracion huevos

Por término medio, distinguimos y sabemos manipular con acierto más de 20.000 utensilios de uso cotidiano, desde nuestro coche hasta el teléfono móvil, desde la llave de casa hasta el cinturón del pantalón. En una cocina podemos tener más de 200 utensilios diferentes: cubiertos, vajilla, cazuelas, sartenes, pequeños electrodomésticos, menaje variado, útiles y accesorios, etc. De todos ellos, la mayoría son de uso muy transparente y su diseño ha permanecido bastante inalterable durante cientos de años. Por lo general sus partes son visibles  y  las consecuencias de su uso son claras. El modelo funcional de los objetos cotidianos de una cocina es muy simple. No hacen falta especiales conocimientos de ingeniería, física o química. A lo sumo cierta habilidad para el uso de algunos de ellos, unos conocimientos elementales sobre su mantenimiento y cuidado, … y saber dónde se encuentran. De todos modos, la evolución de los productos que nos rodean está marcada por varias características y una de ellas es la cantidad inmensa de nuevos objetos que vemos a diario, siendo la mayoría soluciones banales donde destacan las nuevas formas, los colores llamativos y la poca calidad de los materiales y acabados. Eso sí, el bajo costo incita al consumo.

 TENDENCIAS

Las tendencias en el diseño de productos para su uso en cocina tienen múltiples direcciones, algunas de ellas contrarias. Los aspectos más llamativos de esta evolución son:

De la solución general a la solución especializada. Hace algunas décadas existían muy pocos tipos de cubiertos, las vajillas y cazuelas eran de formas y materiales previsibles, la fuente de calor era la llama directa sobre el útil, etc. Sin embargo, en el mercado encontramos cuchillos para mantequilla, para queso, para carne, para trinchar, para tallar … y podemos calentar la comida mediante múltiples sistemas: gas, electricidad, vitrocerámica, inducción o microondas. La variedad y la especialización ha sido la tendencia. Pero, al mismo tiempo, se observa una contratendencia en la que se plantea disponer de menos artilugios y utensilios, procurando que estos sean de “amplio espectro” y de alta calidad. Ahorramos espacio y este tipo de decisiones nos facilitan la vida en la cocina.

De lo natural a lo sintético. Los materiales tradicionales, con relativa poca transformación, han sido sustituidos en gran medida por materiales plásticos y sintéticos. Unas veces con mayor fortuna que otras. Las tiendas Todo a 100 han sido la punta de lanza de esta tendencia que empieza a revertir. Algunos materiales sintéticos no son muy higiénicos para contener comida muy caliente o, incluso, para calentarlos en el microondas. Si un tape-ware está hecho de silicona alimentaria, no tendremos mayores problemas si depositamos un líquido muy caliente, pero si el material es plástico convencional alimentario de bajo perfil, como del que están hechos algunos de los recipientes que se venden, los alimentos pueden estar expuestos a microcontaminaciones en casos de calentamiento excesivo o elevada exposición a la luz. No todos los plásticos, los biodegradables tampoco,  garantizan que los productos residuales no sean nocivos.

That_ThawPero no siempre lo natural supera a lo sintético en sus características higiénicas. Por ejemplo, una tabla de madera en la que apoyamos un pescado congelado para que se descongele  es mucho menos efectiva , y es menos higiénica que esta tabla especializada en la aceleración del descongelado protegiendo los alimentos.

Ver características tabla.

De lo analógico a lo digital. Los termostatos con un único botón de regulación han sido sustituidos por los pulsadores digitales que fijan la temperatura en una valor predeterminado, el reloj de manecillas se ha cambiado por el reloj de números y la báscula de cocina de aguja se ha sustituido por la báscula digital. Todos estos cambios, fruto de la innovación y el bajo costo de la electrónica, han arrasado con décadas de tradición. Con ello se ha conseguido mayor exactitud en el control de los tiempos, de las temperaturas o de los pesos, pero hay algo que se ha pasado por alto: el cuerpo humano está concebido sensorialmente como algo “analógico”, lo que ha supuesto la pérdida de cierto grado de amabilidad con los artefactos. 

 De lo manual a lo automático. En las cocinas de nuestros antepasados no había apenas automatismos. La mayor revolución supuso disponer de una lavadora de turbina, asociada a la existencia de agua corriente en las casas. Desde ese momento, sólo hace 50 años, ha sido imparable el número y el grado de dispositivos automáticos en nuestras cocinas y, como todo, se han sobrepasado los límites del sentido común. Por ejemplo, no resulta muy práctico disponer de 15 tipos de pequeños electrodomésticos para realizar pequeñas operaciones que tradicionalmente se han realizado a mano. Una máquina para picar ajos, otra para licuar los pimientos, otra para batir una clara de huevo, para rallar medio limón, para moler un poco de pimienta ….

Miyabi Santoku

Existen unos buenos útiles, cuchillos e instrumentos de ayuda para hacer muchas tareas manualmente con menor esfuerzo y, a veces, con mejores resultados. Eso sí, si vivimos en una familia numerosa o cocinamos para diez, la cosa cambia

Olla artistica

Productos bellos y amigables. Como tendencia contraria al usar y tirar, característico de los productos todo a 100, se está imponiendo la compra de productos de uso doméstico de calidad y diseño. Esta tendencia está basada en que las artículos sólidos, bellos y bien diseñados que son bienes para toda la vida y, a la larga, resultan más baratos. Con dos ventajas, la primera es que funcionan mejor y el control de lo que cocinamos es mayor y la segunda es que estamos rodeados de objetos agradables y bellos que nos acompañan como compañeros fieles a lo largo de nuestra vida. Pero es importante saber elegir estos compañeros asegurándonos su buen funcionamiento, solidez y durabilidad. El material del que están hechos es, seguramente, uno de los factores más importantes.

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